Opinión | Un 28 de febrero
Salimos a la calle a recordar lo que somos, todos fueron para reclamar lo que son, lo que somos y lo que seremos. Entre las manifestaciones que se celebraron en las ocho capitales, un chaval fue asesinado sin miramientos ni remordimientos. Ese 4 de diciembre murió Caparrós, asesinado por un sistema que no estaba preparado para lo que se les venía si los andaluces salíamos a luchar. Ahí fue cuando dieron el brazo a torcer y convocaron el referéndum por la autonomía en el que votaríamos.
Y votamos, salimos a la calle y se aprobó el estatuto de autonomía y desde entonces, fuimos más Andalucía. Una pena que, hoy día, hayamos perdido esa garra y los chulos a caballo sigan cabalgando por nuestra tierra, rompiendo y pisoteando nuestros derechos, dejando que mujeres caigan en el olvido por un mal cribado en el cáncer de mama. Hoy no podemos celebrar nada, no tenemos mucho que celebrar cuando, con el paso de los días y de los años, nos seguimos ahorcando a nosotros mismos por no tener ese valor que tuvieron nuestros antepasados.
Ellos salieron, quemaron lo que había que quemar y lucharon porque nosotros pudiéramos seguir adelante y nos hemos dejado caer. Es momento de dejar de celebrar y comenzar a luchar de nuevo, es hora de dejar de ser el chiste del país y de volver a demostrar el valor, los cojones y la lucha que demostraron nuestros abuelos. No es momento de celebrar, es momento de echarle corazón, ganas y coraje y conseguir lo que nos merecemos porque, como dijo un gran poeta de nuestra tierra...
"Tu memoria está escrita en el sur"
Post a Comment